Tecnología Educativa Como Factor de Desarrollo de los Paises
Es
evidente afirmar que en muchos países, el desarrollo de la ciencia y la
tecnología es insuficiente para potenciar el desarrollo del sector educativo,
por lo cual se convierte en un ideal pretender que la tecnología educativa sea
factor de desarrollo del país, ya que esta área del conocimiento apenas está en
proceso de cimentación, implementación y no ha logrado consolidarse de forma
definitiva y estable.
Por
ejemplo en Colombia, el desarrollo tecnológico al interior de las instituciones
educativas de carácter urbano es débil, y más aún lo es en instituciones
educativas ubicadas en zonas rurales, lo cual no ha permitido a la población integrarse
fácilmente a tan ponderada sociedad del
conocimiento, y por ende a las instituciones educativas no les ha permitido
alcanzar competitividad, al no permitir innovar en sus procesos educativos. Siendo
así el panorama, ¿cómo podemos pretender que la tecnología educativa sea el
factor de desarrollo del país?
Por lo
general, en las instituciones educativas encontramos un panorama que expone un
significativo retraso en lo relacionado a la infraestructura tecnológica,
puesto que las características de sus
elementos hardware (computadores de escritorio y portatil, redes, internet
deficiente) y software (software de sistema y de aplicaciòn) no son las mas
idoneas para atender los procesos educativos, y lo que es mas importante, no
existe recurso humano capacitado, capaz
de mediar con la ciencia y la tecnologia proyectos de investigación en
diferentes areas que permitan el desarrollo del pais.
En tecnología
para la educación, en los últimos años, es manifiesto los intentos de los
diferentes gobiernos por generar
políticas en la búsqueda de ampliar la cobertura con calidad, sin embargo, en
primer lugar, los programas no están
bien direccionados en dar soluciones de fondo a las problemáticas sociales
derivadas de estos campos, y en segundo lugar
no han contado con el suficiente apoyo inversionista del estado que haga
progresar la tecnología y la educación y por ende generar conocimiento y
desarrollo en la sociedad.
Como lo
expresa (Munevar, 2010) citado por LLinas, R “es necesario precisar que la
inversión estatal en ciencia y tecnología ha sido inexistente a lo largo de
muchos años y la producción de ciencia y tecnología nacional es casi prácticamente
nula”. Esta afirmación es fácilmente
demostrable si tenemos en cuenta que según los informes internacionales, los
países europeos por ejemplo, vienen
realizando una inversión mayor al 2% del PIB (Producto interno bruto) en
ciencia y tecnología, mientras que en Colombia durante el gobierno de Álvaro
Uribe Vélez, entre los años 2002 y 2010, se hicieron algunos intentos por
alcanzar al menos el 1% del PIB. “El país en algún momento llegó a tener un
0,6% del PIB aplicado a ciencia y tecnología. Esto se cayó a 0,22%. El Gobierno
quería aproximarse al 1% del PIB, que hoy suma tres billones y medio. Ahí hay
un contraste: un gran salto, un gran esfuerzo fiscal, pero aún insuficiente”
(Uribe, s.f.).
En el periodo gubernamental 2010 – 2014 del presidente
Juan Manuel Santos, se observa un leve interés de impulsar el desarrollo de la
ciencia y tecnología en Colombia, al aumentar el rubro de $0,7 billones a $2,6 billones, mientras que en su segundo
gobierno 2014 - 2018 y conscientes de que la ciencia, la tecnología y la
innovación son las claves del desarrollo del país, el gobierno nacional planea duplicar la
inversión en las actividades de ciencia, tecnología e innovación, con recursos
ascenderán a $8,8 billones.
Con todo, y pesar de los grandes esfuerzos gubernamentales
colombianos por invertir para el desarrollo de la ciencia, tecnologia y educación,
desde mi punto de vista y teniendo encuenta mi experiencia, puedo expresar que,
la tecnologia educativa aún no ha causado un impacto altamente significativo en
las instituciones educativas y por lo tanto en el desarrollo del pais,
especialmente las ubicadas en sectores rurales y por consecuencia en la
población que habita en este sector, todo indica que no se ha
dado una buena articulación entre educación - tecnología y sector rural, y como suele suceder en nuestro país, cada
cosa va por su lado y no se unifican criterios que estratégicamente serían de
gran impacto para las comunidades rurales que conforman nuestra geografía. Lo anteriror teniendo encuenta que en estos sectores de la
geografia colombiana encontramos un sector productivo que favorece a la
sostenibilidad de la economia, como son la agricultura y la ganadería, ya que la
mayor parte de sus habitantes se dedican a estas actividades, que a su vez se convierten en su principal fuente
de ingreso familiar, esto sin dejar de lado la
necesidad de formar recurso humano competente para la sociedad en todas las
areas de desempeño, que permitan minimizar de manera habil la crisis económica,
financiera, energética y climática por medio de la ciencia, la tecnología y la
educación.


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